Nanacateras — Las guardianas del bosque fúngico mexicano
Nanacateras
La mujer que conoce los hongos del bosque. Que los distingue, los nombra, los prepara y los transmite. La que carga el conocimiento del territorio en las manos, en el olfato, en la memoria.
El conocimiento micológico de México no comienza en un laboratorio ni en un libro. Comienza en el bosque, con las comunidades que llevan siglos habitando y leyendo ese ecosistema. Las nanacateras son custodias de un saber que ningún papel científico puede reproducir en su totalidad: el conocimiento situado, encarnado, transmitido oralmente de generación en generación.
01 — Francisca Quiroz Olvera
Francisca Quiroz Olvera
Francisca Quiroz Olvera es artesana y nanacatera originaria de Omitlán de Juárez, Hidalgo, en la Sierra de Pachuca. Sus manos tallan y bordan hongos del bosque — no como ornamento, sino como testimonio. Cada pieza que produce lleva el peso de un saber que no se aprende en textos: el reconocimiento corporal de las especies, la intuición del habitat, la memoria del bosque transmitida de madre a hija.
Francisca trabaja en madera tallada y textil bordado, produciendo piezas únicas con motivos micológicos de las especies que crecen en los bosques de oyamel y pino de la Sierra de Pachuca. Sus hongos esculpidos — Amanita, Boletus, Lactarius — no son ilustraciones imaginadas: son hongos que ella ha recolectado, cocinado y conocido durante décadas.
Trabajar con Francisca es para Simbiosis una forma de devolver algo al tejido de conocimiento que nos formó. Sus piezas están disponibles en nuestra colección de Arte y Artesanías como objetos de colección que llevan consigo la geografía y la cultura de donde nacieron.
Madera tallada Bordado Omitlán de Juárez, Hidalgo Conocimiento tradicionalSus piezas son documentos materiales: registros de especies, nombres, formas y relaciones que el conocimiento fúngico occidental apenas comienza a sistematizar. En cada objeto de Francisca hay una taxonomía propia — más encarnada y más precisa, en ciertos aspectos, que la que proporciona la micología académica.
02 — Maestra Horalia Díaz Barriga
Maestra Horalia Díaz Barriga
Hay personas que no te enseñan una materia: te enseñan una forma de ver. La Maestra Horalia Díaz Barriga fue, para Arif y para Simbiosis, una de esas personas. Educadora profunda, conocedora del territorio guanajuatense y de los hongos que lo habitan, la Maestra Horalia representó la línea que conecta el bosque con el aula, la recolecta con la comprensión, el saber tradicional con la transmisión pedagógica.
Su influencia está presente en la forma en que Simbiosis entiende la educación fúngica: no como transferencia de datos, sino como una experiencia de relación con el territorio. La curiosidad rigurosa que ella sembraba, la insistencia en nominar con precisión y en respetar los ciclos, son parte del ADN de lo que hacemos.
03 — Regiones y comunidades con las que colaboramos
Trabajamos directamente con recolectoras, artesanas y comunidades de seis estados de la República, en una relación que siempre busca la reciprocidad y el reconocimiento explícito del origen del conocimiento.
Sierra de los Bosques Altos
Nuestra sede. Los bosques de pino-encino de San Miguel de Allende y la Presa Peralillo son el escenario de nuestros tours de recolecta. Las familias campesinas conocen la temporada de "Hongosto" — los domingos de agosto — con una precisión fenológica notable.
Mestizos campesinos OtomíesSierra de Pachuca y Omitlán de Juárez
Territorio de los pueblos Hñähñu (otomíes). Bosques de oyamel y pino con alta diversidad micológica. Aquí trabaja Francisca Quiroz Olvera. Hemos participado en la Feria Rocabosque y en actividades con la UAEH.
Hñähñu (otomí) MestizosOtomíes y Pjiekak'joo (tlahuicas)
Fue aquí donde Arif tuvo su primer contacto con el conocimiento micológico local, acompañando a vecinos otomíes desde la infancia. Las comunidades distinguen con precisión notable los hongos llamados "patas de pollo" (Ramaria spp.).
Otomíes Pjiekak'joo (tlahuica)Pátzcuaro y la región purhépecha
La cuenca del Lago de Pátzcuaro y sus bosques albergan una rica tradición micológica purhépecha. Los hongos forman parte de la dieta, la medicina y la cosmovisión desde tiempos prehispánicos. Colaboramos con recolectoras en intercambio de especies y conocimiento de identificación.
PurhépechaSierra Norte y comunidades nahuas
Uno de los corredores micológicos más ricos de México. Las comunidades nahuas distinguen decenas de especies con nombres locales sin equivalente en el español científico, y mantienen prácticas de recolección que respetan los ciclos de reproducción fúngica.
NahuasSierra Mazateca, Zapoteca y Mixe
El estado con mayor diversidad micológica documentada de México y el conocimiento tradicional más profundo del país. César Kevin Pérez Pacheco — diseñador, artista, biólogo y micólogo, colaborador de Simbiosis — nace de este universo cultural.
Mazatecos Zapotecos Mixes04 — Nuestra relación con las comunidades
Principios que rigen la colaboración
- Reconocimiento explícito del origen: el conocimiento micológico de México fue construido por pueblos indígenas durante siglos antes de que existiera la micología académica. Nombramos ese origen siempre.
- Reciprocidad económica: cuando la colaboración genera ingresos para Simbiosis, buscamos que parte de ese valor regrese hacia la comunidad — mediante compra directa, comisión, crédito o intercambio.
- No extractivismo epistemológico: no publicamos, sistematizamos ni comercializamos conocimiento tradicional sin el consentimiento informado de quienes lo poseen.
- Relaciones de largo plazo: no buscamos colaboraciones puntuales de imagen. Construimos vínculos sostenidos en el tiempo, con las mismas personas, en las mismas comunidades.
- Deuda y gratitud: reconocemos que sin el conocimiento indígena y campesino, Simbiosis no existiría. Esa deuda no se salda — se honra con cada acción.
05 — Etnomicología mexicana: el saber que antecede a la ciencia
La etnomicología — el estudio de las relaciones entre culturas humanas y hongos — encontró en México uno de sus territorios más ricos. Roger Heim y R. Gordon Wasson, en las décadas de 1950 y 1960, documentaron por primera vez para la academia occidental las tradiciones de uso sagrado de los hongos Psilocybe en las comunidades mazatecas de Huautla de Jiménez, Oaxaca, de la mano de la curandera María Sabina. Ese hito marcó el nacimiento de la disciplina — pero el saber que Wasson "descubrió" llevaba milenios vivo en las comunidades.
Lo que la ciencia aún no puede hacer enteramente, las nanacateras lo hacen con sus sentidos y su memoria: distinguir Amanita caesarea de Amanita muscaria a distancia, en condiciones variables de luz, humedad y edad del ejemplar; saber en qué árbol específico crece tal especie en ese bosque particular; conocer qué años "dan hongos" y cuáles no, sin datos climáticos formales. Ese conocimiento es tan riguroso como cualquier protocolo de laboratorio — solo que su soporte no es el papel sino el cuerpo, el territorio y la transmisión oral.
Libros y recursos recomendados
Para quien desee profundizar en la riqueza micológica de México desde la perspectiva cultural y etnobotánica, recomendamos:
Lecturas recomendadas
- Arqueología Mexicana, Edición Especial núm. 87 — "Hongos de México: saberes y tradiciones" (Editorial Raíces, 2019). La referencia más completa disponible en español sobre el uso cultural, gastronómico, medicinal y sagrado de los hongos en México prehispánico y contemporáneo. Incluye análisis de representaciones en códices, tradiciones de pueblos mazatecos, zapotecos, nahuas y purhépechas, y el contexto arqueológico de los "hongos de piedra" de Mesoamérica.
- "Estado de hongos" — Nanae Watabe Llamas (Ámbar Diseño, 2025). Premio Antonio García Cubas del INAH, categoría Obra de Divulgación. Un libro que documenta el estado actual del conocimiento micológico en México desde la perspectiva de la ciencia ciudadana, las comunidades y la biodiversidad. Una obra indispensable para entender por qué México es uno de los países micológicamente más ricos del planeta.
- "Etnomicología en México" — J. Cifuentes, M. Villegas y L. Pérez-Ramírez (eds.), en Hongos de México: aspectos culturales y económicos (UNAM, 2004). El marco académico de referencia para las relaciones entre culturas mesoamericanas y el reino Fungi.
06 — El conocimiento en acción
En nuestros tours de recolecta, el conocimiento de las nanacateras está presente en los detalles que no aparecen en ningún manual: en la forma de llevar el canasto (nunca una bolsa plástica, para que las esporas se dispersen al caminar), en la forma de cortar sin arrancar de raíz, en la elección de los lugares donde no se recoge porque "ese año toca descansar".
Ese conocimiento ecológico profundo — lo que la literatura académica denomina conocimiento ecológico tradicional (TEK, por sus siglas en inglés) — es el que intentamos transmitir en cada experiencia. No es folclore. Es ciencia de campo con siglos de validación empírica.
Las nanacateras no son una curiosidad antropológica: son la fuente primaria de lo que hoy llamamos "micología aplicada".
Perteneces a una comunidad con conocimiento micológico
Si eres recolectora, artesana, cocinera o guardiana de conocimiento fúngico tradicional y te interesa colaborar con Simbiosis, escríbenos. La relación que construimos es de largo plazo, de reciprocidad y de reconocimiento explícito.
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