Nanacateras — Las guardianas del bosque fúngico mexicano
Nanacateras
Nanacatera: la mujer que conoce los hongos del bosque. Que los distingue, los nombra, los prepara y los transmite. La que carga el conocimiento del territorio en las manos, en el olfato, en la memoria.
En Simbiosis entendemos que el conocimiento del reino fungi en México no comienza en un laboratorio ni en un libro. Comienza en el bosque, con las comunidades que llevan siglos habitando y leyendo ese ecosistema. Las nanacateras son custodias de un saber que ningún papel científico puede reproducir en su totalidad: el conocimiento situado, encarnado, transmitido oralmente de generación en generación.
Trabajamos directamente con comunidades de varios estados de la República, en una relación de respeto, reciprocidad y aprendizaje mutuo.
Comunidades con las que colaboramos
Guanajuato — La Sierra de los Bosques Altos
Nuestra sede. Los bosques de pino-encino de la región de San Miguel de Allende y la Presa Peralillo son el escenario de nuestros tours de recolecta. Las familias campesinas de la zona tienen una larga tradición de recolección estacional de hongos silvestres, especialmente durante "Hongosto" — los domingos de agosto cuando la temporada está en su punto máximo. Colaboramos con recolectores locales que comparten su conocimiento del territorio en cada tour.
Michoacán — Pátzcuaro y la región purhépecha
La cuenca del Lago de Pátzcuaro y los bosques circundantes albergan una rica tradición micológica en las comunidades purhépechas. Los hongos forman parte de la dieta, la medicina y la cosmovisón de esta cultura desde tiempos prehispánicos. Colaboramos con recolectoras de la región en el intercambio de especies, conocimiento de identificación y acceso a variedades estacionales.
Estado de México — Otomíes y Tlahica-Pjakóo
Las comunidades Otomí y Tlahica-Pjakóo del Estado de México tienen una relación profunda con los hongos silvestres de sus bosques de altura. Los hongos llamados localmente "patas de pollo" (Ramaria spp.) forman parte de la tradición gastronómica y son distinguidos con precisión notable por las recolectoras mayores. Fue precisamente en esta región donde Arif tuvo su primer contacto con el conocimiento micólogico local, acompañando a sus vecinos Otomíes desde la infancia.
Puebla — Sierra Norte y comunidades nahuas
La Sierra Norte de Puebla es uno de los corredores micológicos más ricos de México. Las comunidades nahuas de esta región distinguen decenas de especies silvestres con nombres locales que no tienen equivalente en el español científico, y mantienen prácticas de recolección estacional que respetan los ciclos naturales de reproducción fúngica. Trabajamos con recolectoras de la zona en el intercambio de conocimiento y el acceso a especies que solo crecen en esa altitud y tipo de suelo.
Hidalgo — Sierra Mazateca y Ñiñu / Ñiäñu (Mazahua-Otomí)
Hidalgo es territorio de los pueblos Ñiñu (una rama del pueblo Otomí) y cuenta con una presencia activa de comunidades con conocimiento micólogico profundo. Hemos participado en la Feria Rocabosque en Hidalgo y en actividades con la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, estableciendo vínculos con comunidades locales que trabajan la micología tanto desde la tradición como desde la ciencia. Los bosques de oyamel y pino de esta región producen especies micorrízicas de alto valor gastronómico y cultural.
Oaxaca — Sierra Mazateca, Zapoteca y Mixe
Oaxaca es el estado con mayor diversidad micólogica documentada de México y, probablemente, con el conocimiento tradicional más profundo del reino fungi en el país. Las comunidades Zapotecas de la Sierra Sur, los Mazatecos de Huautla de Jiménez y los pueblos Mixes de la Sierra Norte de Oaxaca son herederos de tradiciones micólogicas únicas, que incluyen tanto el uso culinario como el uso sagrado y medicinal. Nuestra relación con César Kevin Pérez Pacheco — biólogo oaxaqueño, micólogo y artista colaborador — nace de este universo cultural.
Nuestra relación con las comunidades
La colaboración con comunidades indígenas y campesinas no es para Simbiosis una estrategia de marketing ni una apropiación de conocimiento. Es una relación de deuda y gratitud. Reconocemos que:
- El conocimiento micólogico de México fue construido por pueblos indígenas durante siglos antes de que existiera la micología científica.
- Las nanacateras identifican, clasifican y transmiten saber con una precisión que ninguna taxonomía occidental puede sustituir completamente.
- La preservación de ese conocimiento es inseparable de la preservación de los territorios, los idiomas y las comunidades que lo sustentan.
Trabajamos con un principio de reciprocidad: cuando colaboramos con una comunidad, buscamos que la relación genere valor en ambas direcciones — no solo hacia Simbiosis.
El conocimiento en acción
En nuestros tours de recolecta, el conocimiento de las nanacateras está presente: en la forma en que se lleva el canasto (nunca una bolsa plástica, para que las esporas se dispersen caminando), en la forma de cortar sin arrancar de raíz, en la elección de los lugares donde no se recoge porque "ese año toca descansar". Ese conocimiento ecológico profundo es el que intentamos transmitir en cada experiencia.
Si perteneces a una comunidad con conocimiento micólogico y te interesa colaborar con Simbiosis, escríbenos: simbiosissanmiguel@gmail.com