Micólogos Colaboradores
Detrás de cada frasco de Simbiosis hay una conversación que empezó en el bosque. Los micólogos que colaboran con nosotros no son una firma en la etiqueta: son quienes caminan los suelos de México con la mirada baja, reconocen una especie por su olor a tierra húmeda y traducen ese saber de campo al rigor del laboratorio. Su trabajo es el puente entre la ciencia formal y la memoria fúngica de nuestras comunidades. Aquí honramos a quienes nos ayudan a nombrar, entender y respetar el Reino Fungi.
Alonso Cortés-Pérez
Micólogo mexicano dedicado al estudio de los hongos comestibles silvestres y a su valor etnomicológico. Es coautor del primer registro de Scleroderma texense (Boletales) como especie comestible en la Sierra Sur de Oaxaca, un hallazgo publicado en Scientia Fungorum, la revista de la Sociedad Mexicana de Micología (vol. 52, 2021). Su investigación documenta cómo las comunidades reconocen, recolectan y aprovechan especies que la ciencia apenas empieza a catalogar: un recordatorio de que, en México, el conocimiento fúngico vive tanto en los herbarios como en la palabra de quien recolecta.
César Kevin Pérez-Pacheco
Científico y artista, en partes iguales. César es coautor —junto a Alonso Cortés-Pérez— del primer registro de Scleroderma texense como especie comestible en Oaxaca (Scientia Fungorum, vol. 52, 2021), y es también la mano detrás de las serigrafías que le dan rostro a Simbiosis. En él, la micología y el arte no son dos oficios separados: son dos maneras de mirar el mismo micelio. Su obra gráfica traduce la estructura, la textura y el misterio de los hongos a la tinta, y acerca al Reino Fungi a quienes llegan primero por la belleza y se quedan por la ciencia.