El suelo contiene más carbono que la atmósfera y toda la vegetación del planeta combinadas. Buena parte de la explicación de por qué ese carbono permanece almacenado — en lugar de descomponerse y liberarse de vuelta a la atmósfera — pasa por un actor microscópico: el tipo de hongo micorrízico que domina cada ecosistema forestal.
Una competencia invisible por el nitrógeno
Un estudio publicado en Nature analizó bases de datos globales de suelos y encontró que los ecosistemas dominados por árboles asociados a hongos ectomicorrízicos y ericoides almacenan aproximadamente 70% más carbono por unidad de nitrógeno que los ecosistemas dominados por árboles asociados a hongos micorrízicos arbusculares. La explicación propuesta: los hongos ectomicorrízicos producen enzimas que degradan nitrógeno orgánico, compitiendo directamente por ese nitrógeno con los descomponedores de vida libre que de otro modo liberarían el carbono del suelo. El efecto del tipo de micorriza sobre el carbono del suelo resultó independiente de — y de mayor magnitud que — variables como productividad primaria neta, temperatura o precipitación.
Un mapa global de simbiosis
Un segundo estudio construyó el primer mapa global explícito del tipo de simbiosis micorrízica dominante en los bosques del planeta, usando más de 1.1 millones de parcelas de inventario forestal que reúnen más de 28 mil especies de árboles. El hallazgo central: los árboles ectomicorrízicos, apenas el 2% de las especies vegetales, constituyen alrededor del 60% de los troncos de árboles en la Tierra, y su distribución está controlada principalmente por el efecto del clima sobre la tasa de descomposición del suelo.
Por qué esta contabilidad importa
Entender qué tipo de hongo domina un bosque no es un dato anecdótico: predice cuánto carbono ese bosque es capaz de retener bajo tierra a largo plazo, y por lo tanto informa directamente los modelos climáticos globales. La próxima vez que camines bajo un bosque de coníferas, vale recordar que buena parte de la razón por la que ese suelo funciona como reservorio de carbono se decide en una negociación microscópica entre raíces, hongos y microorganismos descomponedores.
Referencias
- Averill C, Turner BL, Finzi AC. Mycorrhiza-mediated competition between plants and decomposers drives soil carbon storage. Nature. 2014;505(7484):543-545. PMID: 24402225. DOI: 10.1038/nature12901
- Steidinger BS, Crowther TW, Liang J, et al. Climatic controls of decomposition drive the global biogeography of forest-tree symbioses. Nature. 2019;569(7756):404-408. PMID: 31092941. DOI: 10.1038/s41586-019-1128-0