Las Alianzas del Reino Fungi

Nos llamamos Simbiosis por lo que vas a leer aquí. El Reino Fungi no conquistó el mundo compitiendo: lo hizo aliándose. Tres alianzas explican por qué los hongos están en todas partes, y por qué sin ellos no existirían el bosque, el suelo fértil ni buena parte de la vida terrestre. Son las alianzas que dan nombre a esta casa.

El liquen — la alianza que inventó la palabra

Un liquen no es un organismo: es un pacto hecho cuerpo. Un hongo y un alga —a veces una cianobacteria— se funden en una sola forma de vida. El hongo aporta estructura, agua y refugio; el alga, azúcares fabricados con luz. Juntos colonizan la roca desnuda donde nada más resiste, y fabrican, grano a grano, el primer suelo del mundo. Cerca de una de cada cinco especies de hongos conocidas vive liquenizada. La palabra simbiosis fue acuñada en 1879 por el botánico Anton de Bary para nombrar exactamente esta convivencia entre organismos distintos: no la excepción de la naturaleza, sino uno de sus motores.

La micorriza — la red que sostiene al bosque

Bajo cada bosque hay una red que casi nadie ve. La micorriza es la alianza entre un hongo y la raíz de una planta: cerca del 90% de las plantas terrestres la forman. El micelio prolonga la raíz miles de veces, le entrega agua y nutrientes —fósforo, nitrógeno— y recibe a cambio los azúcares del sol. Esa red enlaza árbol con árbol —la red de micelio, la wood-wide-web— y por sus hilos fluyen recursos y señales entre plantas que jamás se tocan. Es infraestructura viva: el micelio micorrízico es, además, uno de los mayores reservorios de carbono del planeta (Hawkins et al., Current Biology, 2023). Sin micorrizas no hay bosque. Con ellas, la reforestación es posible.

Los endófitos — la alianza invisible

La más secreta de las tres vive dentro. Un hongo endófito habita los tejidos de una planta sin enfermarla, oculto en hoja, tallo o raíz. Están en casi todas las plantas silvestres, invisibles, y a cambio de refugio le regalan a su anfitriona lo que ella no sabe hacer sola: tolerancia al calor y a la sequía, defensa frente a herbívoros y patógenos, a veces moléculas nuevas. No se ven, pero sostienen. Buena parte de la resiliencia de un ecosistema se teje en esa penumbra.

Tres alianzas, un principio

Liquen, micorriza, endófito: tres formas de la misma verdad. La vida no se abrió paso a solas; prospera cuando coopera. Eso es Simbiosis, el nombre y la idea. Comprender estas alianzas es comprender por qué los hongos importan —y por qué merecen un lugar propio entre los reinos de la vida.


Sigue leyendo: el Manifiesto Simbiosis · El Reino Fungi · Micorremediación, la alianza puesta a trabajar.

Referencias

De Bary, A. (1879). Die Erscheinung der Symbiose — origen del término simbiosis.
Hawkins, H. J., et al. (2023). Mycorrhizal mycelium as a global carbon pool. Current Biology, 33(11).